El Kike, como todos le conocíamos, vallecano de orígenes y salinero adoptivo, ¡el tío más guasón, cerrador de bares y fiestero que podía existir! Muy dado a pasar 24/7 en la mopal o en cualquier garito tomando un tercio o un brugal naranja, la música siempre le acompañaba, ya que donde fuera, la guitarra era…
